Métodos digitales para el estudio de la fotografía compartida. Una aproximación distante a tres ciudades iberoamericanas en Instagram.

Gabriela Elisa Sued (gabriela.sued@gmail.com), Tecnológico de Monterrey Ciudad de México

1. Introducción

Debido a la generalización del uso de cámaras fotográficas en teléfonos móviles y a la posibilidad de su inmediata publicación en redes sociales, la fotografía compartida ha devenido una parte fundamental de la comunicación on-line. Sin embargo, ha sido menos estudiada que los objetos textuales publicados en algunas plataformas sociales, por ejemplo en Twitter. (Highfield y Leaver, 2016). Recientemente la investigación académica comienza a analizar el contenido visual generado por los usuarios. Estas temáticas y nuevos modos de producción de información son crecientemente abordados en análisis científicos y críticos con metodologías innovadoras, como la analítica cultural (Manovich, 2009) los métodos digitales (Rogers, 2009) y la visualización de información (Niederer y Taudin Chabot, 2015).

Nos proponemos investigar empíricamente en el modo en que las ciudades iberoamericanas son representadas en Instagram. A tal fin hemos recolectado un conjunto de fotografías etiquetadas como #buenosaires, #cdmx (México) y #madrid, publicadas en la mencionada plataforma durante la primera semana de octubre de 2016. El estudio profundiza en las formas en que las tres ciudades son representadas desde el punto de vista de los usuarios de la plataforma, describe las especificidades de cada una, e identifica el uso social de las etiquetas o hashtags de gran porte, donde se publican miles de fotos diariamente.

Empleamos una aproximación metodológica distante (Moretti, 2007, 2015) que considera tanto la dimensión digital de esas interacciones como una interpretación crítica que pueda identificar el papel que los objetos digitales juegan en la producción de la cultura contemporánea. Emplea una metodología de investigación mixta que combina el análisis cuantitativo, el empleo de software de procesamiento de datos textuales y numéricos y la interpretación de resultados desde una perspectiva sociocultural.

2. La aproximación distante como método digital

Interrogamos el corpus a través de un conjunto de técnicas que denominamos genéricamente aproximación distante. En el campo de los estudios literarios cuantitativos Moretti (2007, 2015) distingue dos tipos de lecturas: la distante y la cercana. La primera es de tipo exploratoria, opera con la masa, la generalidad y los hechos comunes. El crítico identifica en esa masa patrones de regularidad y frecuencia, grandes agrupamientos o clústers, ciclos temporales, y estructuras reticulares (Manovich, 2009). Por otro lado, la aproximación cercana usa técnicas procedentes de diferentes corrientes interpretativas a fines de atribuir un sentido a la producción analizada, y establecer relaciones con la cultura en la que estas manifestaciones tienen lugar. Las teorías interpretativas otorgan a las producciones simbólicas y de registro un lugar fundamental para la comprensión de las culturas.

La aproximación distante propone interrogar los datos y metadatos desde diferentes técnicas basadas en software. Aplicamos el análisis de contenido (Rose, 2016) y la analítica visual (Thomas y Cook, 2005 Manovich, 2011b) al corpus fotográfico con el fin de identificar temáticas recurrentes y patrones estéticos. Empleamos la analítica textual (Moreno y Redondo, 2016) para identificar las palabras frecuentes en las descripciones o Captions. El análisis de redes (Venturini, Jacomy y Carvalho, 2015) nos fue útil para establecer conexiones y clúster s o agrupamientos entre etiquetas co-ocurrentes. Finalmente estudiamos las reacciones en relación al consumo activo de las fotografías una vez publicadas en la plataforma, también denominado engagement (Turner, 2014 y Rogers, 2016).

3. Hallazgos empíricos y discusión metodológica

En el corpus estudiado se evidencia la recurrencia de elementos temáticos, estéticos y textuales. Las palabras frecuentes evidencian una práctica homogénea, cuyo significado se fija en pocas redes semánticas asociadas a la fotografía, el viaje, la arquitectura, el consumo. Los patrones textuales demuestran diferentes maneras de representar y experimentar las ciudades. En #madrid las fotografías de personas en el ámbito urbano cobran mayor importancia que en otras etiquetas, en consecuencia merecen ser estudiadas en profundidad. El uso publicitario y la promoción del consumo también son recurrentes. En #buenosaires lo son la experiencia de práctica fotográfica y los estilos de vida, así como en #cdmx el patrón dominante es el de la estilización del entorno urbano. Las recurrencias pueden interpretarse en varias direcciones: en relación a las características propias de los objetos representados, debido a la homogeneidad de imaginarios sociales, o también como emergencia de nuevos géneros narrativos asociados a la fotografía compartida. La co-ocurrencia de etiquetas esboza redes de intereses, temáticas y comunidades acordes a la definición de la fotografía compartida como elemento de exhibición y mensaje comunicativo de intercambio efímero . El análisis de de reacciones evidencia las diferencias culturales y comunicativas entre el acto de fotografiar y el de mirar una fotografía. En #cdmx se destaca la alta cantidad de fotografías de amaneceres y atardeceres, pero es la temática urbana y arquitectónica la que recibe mayores reacciones.

Las tres ciudades se distinguen por el uso publicitario de la imagen generado por los propios usuarios. Los que reciben mayores reacciones por otro lado también hacen un uso económico del hashtag pues su fin es el de la autopromoción. Además desarrollan estrategias para lograr la visibilidad de sus fotos publicando en múltiples hashtags y deslocalizando los territorios representados a partir del etiquetado. Al menos una parte de ellos concibe su práctica como parte de una comunidad, evidenciada por la aparición recurrentes de hashtags asociados a la publicación en Instagram: “instagrammers”, “mextagram” y otras similares. Podemos suponer entonces que Instagram instaura una suerte de “economía de la visibilidad”, donde las reacciones son la moneda con la que se paga la creatividad vernácula.

La alta homogeneidad y recurrencia sugieren la emergencia de codificaciones semióticas propias de la plataforma y demuestra la existencia de una gramática de acción (Agre, 1994), donde las acciones aisladas adquieren sentido cuando se las analiza colectivamente. Estos elementos pueden indicar el surgimiento de la fotografía compartida no sólo como práctica cultural sino como género discursivo con sus propias temáticas, estéticas y prácticas. Las producciones recurrentes de los usuarios pueden considerarse codificaciones que se siguen para ser parte de diversas comunidades de práctica materializadas en el uso de hashtags.

A partir del estudio realizado podemos observar que la aproximación distante resulta efectiva para abrir la caja negra de los medios sociales y mapear los principales temas y patrones estéticos de la fotografía compartida, aunque este abordaje debe en un futuro someterse a mayor investigación empírica y profundización epistemológica sobre varios de sus componentes. Entre los puntos que requieren mayor investigación se encuentran las técnicas de investigación de datos, la comprensión del modo en que funciona el software que se emplea en el procesamiento de los datos y metadatos, y la determinación de la importancia del volumen de datos que se producen en las redes para la investigación social.

El estudio de las mediaciones en Latinoamérica siempre ha relacionado la práctica cultural con las estructuras sociales, identificando en los consumos culturales o bien prácticas de subordinación, o bien de resistencia (Martín Barbero, 2001). En este trabajo la fotografía compartida sobre ciudades emerge como una práctica donde la búsqueda de visibilidad y el uso de autopromoción resultan evidentes. Será entonces necesario plantear su función social en el contexto de una economía global de intercambios simbólicos, línea que deberá ser profundizada tanto teórica como empíricamente.


Appendix A

Bibliografía
  1. Highfield, T. y Leaver, T. (2016 ). Instagrammatics and digital methods: Studying visual social media, from selfies and GIFs to memes and emoji. Communication Research and Practice. 2: 47-62.
  2. Manovich, L. (2009). Cultural Analytics: Visualizing Patterns in the era of more media. Recuperado el 14 de mayo de 2017, a partir de http://www.manovich.net
  3. Manovich, L. (2011b). What is visualization? Visual Studies, 26(1): 36–49.
  4. Martín Barbero, Jesús. (2001). De los medios a las mediaciones: comunicación, cultura y hegemonía. Naucalpan, Mexico: G. Gili.
  5. Moreno, A., Redondo, T. (2016). Text Analytics: the convergence of Big Data and Artificial Intelligence. International Journal of Interactive Multimedia and Artificial Intelligence, 3 (Special Issue on Big Data and AI): 57–64.
  6. Moretti, F. (2007). La literatura vista desde lejos. Barcelona: Marbot.
  7. Moretti, F. (2015). Distant reading. London: Verso.
  8. Niederer, S., y Taudin Chabot, R. (2015). Deconstructing the cloud: Responses to Big Data phenomena from social sciences, humanities and the arts. Big Data and Society, 2(2).
  9. Rogers, R. (2009). The End of Virtual. Digital Methods. Recuperado a partir de http://www.govcom.org/rogers_oratie.pdf
  10. Rose, G. (2016). Visual methodologies: an introduction to researching with visual materials. London: Sage
  11. Thomas K., y Cook, K., eds. (2005). Illuminating the Path: Research and Development Agenda for Visual Analytics. IEEE-Press, recuperado de http://vis.pnnl.gov/pdf/RD_Agenda_VisualAnalytics.pdf
  12. Turner, P. (2014). The figure and ground of engagement. AI and Society, 29(1): 33–43.
  13. Venturini, T., Jacomy, M., y Carvalho P. D. (2015). Visual Network Analysis. Recuperado a partir de http://www.tommasoventurini.it/wp/wp-content/uploads/2014/08/Venturini-Jacomy_Visual-Network-Analysis_WorkingPaper.pdf